miércoles, 16 de septiembre de 2009

Vuelta a los orígenes.

Cualquiera que haya leído mi primera entrada en el blog recordará que ocurrió en un hospital. Realmente no era yo el que estaba en el hospital, sino el protagonista de una serie de TV que se dedicaba a escribir en su blog las experiencias personales que sufría cada día en el trabajo. Era un recurso de los guionistas para lanzar mensajes con moraleja al final de cada capítulo.

Pues bien, ahora soy yo el que está en un hospital, y no como personaje de ficción, sino como paciente, ingresado, con mi bonito y enorme pijama azul, sentado en mi cama y escribiendo esto. Que nadie se alarme (si no lo ha hecho en los meses anteriores) porque no me ocurre nada nuevo. Mis problemas de salud de los últimos años (problemas digestivos cursados con dolores abdominales que me llevan hasta puntos insospechados, y pérdida de peso) no se han solucionado, por lo que he... hemos decidido ponernos en manos del doctor Pascual a ver si da con la tecla (sin menospreciar los diagnósticos llevados a cabo por otros profesionales, todo sea dicho, unos más acertados que otros).

El hecho de estar aquí ingresado para someterme a una gymkhana de pruebas y análisis clínicos trae consigo un par de consecuencias, una positiva y otra negativa. La positiva es la tranquilidad en la que estoy sumergido, ya que el ala del hospital en la que me encuentro está reservada para los VIPs (es que tengo un poco de enchufe) y puedo dedicar tiempo a leer y escribir. La mala es la incertidumbre ante las pruebas a las que me voy a someter y la falta de anestesia aparentemente en ciertas pruebas un tanto invasivas. El planning es más o menos el siguiente:

Jueves:
- analítica completa
- gastroscopia
- ecografía

Viernes:
- TAC

Lunes:
- colonoscopia

...y ya veremos lo que van sacando y lo que van añadiendo al programa. Lo que no me queda muy claro es si me van a dar permiso domiciliario para el fin de semana o voy a pasarlo aquí metido. Bueno, lo que venga vendrá, y todo sea porque den con la tecla y por fin pueda quitarme de encima esta "enfermedad" y poder recuperar algo de peso.

Ya os diré como termina la historia.

Novias.

Novias, novias y más novias. Dicen que una novia siempre está guapa, y casi siempre eso es cierto. En mi trabajo tengo la oportunidad de ver y retratar a muchas de ellas, y aunque la experiencia y saber hacer del fotógrafo es importante, la materia prima también lo es.

Tenía ganas de abrir este apartado de "Foto" para poder ir dejando destellos de las cosas que hago con la cámara, y aunque tengo material variado, en esta ocasión os voy a dejar un ejemplo de lo que hago más habitualmente debido a mi trabajo para que vayáis conociendo algo más de mi.

Espero que os guste.